¿Cuantas veces te has levantado una mañana sin saber que eras?, no quien eres, ¿que eras?
Yo siempre he sabido quien soy, pero nunca he sabido donde debía estar.
Uno es lo que es, es decir, lo que quiere ser, independientemente de que consiga llegar a serlo o no. Simplemente lo eres, y punto.
Siempre me he sentido músico, incluso cuando no tenía conocimientos ni de teoría musical, ni de ritmo, ni de prácticamente nada relacionado con la técnica instrumental ni vocal.
De niño empecé a oir bandas sonoras de películas y me parecía increíble que esa música existiera, me interesaban profundamente, las oía en los cines, en la televisión. Mi padre me regaló un piano diminuto a los 8 años. Las teclas eran como botones de camisa cuadrados y mis dedos se perdían entre ellas, arrancaba alguna melodía y la sonrisa me cubría toda la cara.
Mi querida madre me apuntó al conservatorio porque me veía siempre cantando y con el instrumento debajo del brazo. Duré un suspiro allí. Así que seguí por mi cuenta, como muchos colegas de profesión no profesional y comencé a hacer “ mi música”. Melodías sin sentido, copias de otros artistas y mezclas de unas canciones con otras.
Y empiezas a desarrollarte, a investigar, a preguntar a otros “ músicos “ que, como tú están igual de perdidos. Es entonces cuando empiezas a componer y lo que oyes te parece lo mejor, un mes más tarde piensas de otra manera y ves la composición que has hecho como insuficiente, un año más tarde ni se te ocurre mostrar esa canción a nadie.
En definitiva; aprendes.
El tiempo va pasando y vas aprendiendo de unos, de otros, lo aplicas a tu obra, y ésta va sonando algo mejor, un poco más elegante, más elaborada, queda mucho camino todavía, si, pero ya va tomando cuerpo y puedes empezar a decir que estás haciendo canciones.
La maravillosa adolescencia me la pasé entre trabajos repugnantes y aprendizaje musical propio. Formé mis primeros grupos con amigos y llegaron los conciertos. Se aprende mucho en un concierto, muchísimo. He sido teclista en varios grupos y en orquestas para ganar dinero, he cantado en coros y participado como músico en muchas e interminables formaciones.
Las canciones son historias que te inventas, que te han ocurrido, que te cuentan, que ves, que oyes y que luego plasmas en 2, 3 o 4 minutos de tu propia gloria.
Es algo indescriptible,,componer una canción, para mi es empezar algo nuevo, es entrar en un vacío que tienes que llenar, que colorear y que vestir. Y tu eres el Alma matter de esa canción, y una vez acabada, ella te mira, te sonríe y te da las gracias por haberla creado.
Para ti es único, para otros es ,,simplemente una canción más, que puede estar bien, o no. Pero cuando para muchos lo creado por ti significa algo más que una simple canción,,cuando te han dicho que han sentido su vida reflejada en ella, que su piel se ha erizado oyéndola, que han llorado, o reído, en definitiva, que se han emocionado,,,encuentras el sentido a lo que eres, a lo que estás haciendo y en tu interior surge de nuevo esa voz que te dice: ¿ves?, eres lo que tienes que ser. Todo cuadra y se vuelve lógico.
Así que aquí estoy, os abro mi puerta y os muestro mi primer álbum : Canciones jamás oídas, nunca interpretadas”. Temas que he ido componiendo en estos últimos meses y que ahora ven la luz a través de la red. En ellos hay mucho de mi, de otros y seguro que de vosotros.
Cada canción que escribo me hace sentirme más cerca de casa, de mi madre y de todo aquello que me ha hecho sentirme bien por algún motivo, por eso soy compositor, para mi, para ella y si me lo permitís, también para vosotros.
MR
''Se lo que soy y lo que quiero ser, pero aún no se si estoy donde debo estar'
No hay comentarios:
Publicar un comentario